Los Tehuelches, Indios Blancos en América

Los Tehuelches nos interesan especialmente, porque esta raza que ocupaba la Patagonia, fue la que interactuó con los Templarios asentados allí.

El caso de los Tehuelches es un caso especial, poco documentado y al mismo tiempo difícil de estudiar, por cuanto la gran mayoría de ellos se encuentran mestizados con la etnia amerindia Mapuche. No solo el intercambio ha sido racial,  sino también cultural.

Sin embargo, fueron una raza muy extraña en el entorno amerindio (mongoloide): de piel blanca y muchos de ellos barbados, de elevada estatura, bastante superior a la de los conquistadores españoles y la de los adelantados portugueses (Expedición de Magallanes) y Corsarios Holandeses, Ingleses y Franceses que incursionaron en la Patagonia y los conocieron.

Ya la gente de Magallanes reconoció que eran de elevada estatura hasta el punto de exagerar que median como 3 metros. No hubo ni hay amerindios de tan elevada estatura, con un promedio
por encima del 1,75 metros. Incluso algunos de ellos muy blancos y encima barbados.

El “Gigante” Jorge Gonzalez (1966-2010). Medía 2,31 m y fue un Luchador de fama internacional. Era de raza Tehuelche.

La Pregunta es: ¿de dónde salieron los Tehuelches?

Nuestra Hipótesis

Aunque no se han hecho estudios de ADN, ni nigún estudio al respecto, hasta ésta nuestra hipótesis, nos arriesgamos aquí a afirmar que los Tehuelches originales eran de raza blanca

Proponemos claramente estas posibilidades:

a) los Tehuelches son descendientes directos de los blancos que ingresaron en el 1200 a.C. (diáspora de pueblos blancos a consecuencia de la Guerra de Troya)  formando el Segundo Imperio de Tiwanaku, sobre las bases de la muy antigua ciudad que se estima sobrepasa los 10 mil años de antiguedad.

b) Son descendientes de los blancos del Tercer Imperio de Tiwanaku, formado por una minoría de nórdicos daneses (ver trabajos anteriores)

c) Provienen de algún poblamiento blanco anterior, como los derivados de la Cultura Clovis (16 mil a.C)

Esta última hipótesis podría ser factible dada la presencia de la Cueva de las Manos en Chubut, Argentina, con unos 9 mil años de antiguedad (si es que realmente la hicieron los Tehuelches y no un pueblo anterior). Afirmamos que los Tehuelches no mestizados fueron de raza blanca

Las primeras noticias que se tienen de ellos

Provienen del relato de un navegante italiano en la Expedición de Magallanes y fue redactado en 1524.

“Notizie del Mondo Nuovo con le figure de paesi scoperti descritte de Antonio Pigafetta, vicentino, Cavagliero di Rodi” (1524), secretario de Hernando de Magallanes.

Palabras del propio Pigafetta:

“… alcanzamos a los 49 grados y 30 minutos de latitud Sur, donde encontramos un buen puerto…Transcurrieron dos meses antes de que avistásemos a ninguno de los habitantes del país (alrededor del 20 de abril).

Un día en que menos lo esperábamos se nos presentó un hombre de estatura gigantesca. Estaba en la playa casi desnudo, cantando y danzando al mismo tiempo y echándose arena sobre la cabeza. El comandante envió a Tierra a uno de los marineros con orden de que hiciese las mismas demostraciones en señal de amistad y de paz: lo que fue tan bien comprendido que el gigante se dejó tranquilamente conducir a una pequeña isla donde se encontraba el comandante. Yo también con varios otros me hallaba ahí.

Al vernos manifestó mucha admiración y levantando un dedo hacia lo alto quería sin duda significar que él pensaba que habíamos descendido del cielo.
Este hombre era tan alto que con la cabeza apenas le llegábamos a la cintura.

Era bien formado, con el rostro ancho y teñido de rojo, con los ojos circulados de amarillo, y con dos manchas en forma de corazón en las mejillas. Sus cabellos, que eran escasos, parecían
blanqueados con algún polvo. Su vestido, o mejor dicho, su capa, era de pieles cosidas entres sí, de un animal que abunda en el país, según tuvimos ocasión de verlo después.

Este animal tenía la cabeza y las orejas de mula, el cuerpo de camello, las piernas de ciervo y la cola de caballo, cuyo relincho imita.

Este hombre tenía también una especie de calzado hecho de la misma piel. Llevaba en la mano izquierda un arco corto y macizo, cuya cuerda, un poco más gruesa que la de un laúd, había sido fabricada con tripa del mismo animal; y en la otra mano, flechas de cañas, cortas, en uno de cuyos extremos tenían plumas, como las que nosotros usamos, y en el otro, en lugar de hierro, la punta de una piedra de chispa, matizada de blanco y negro. De la misma especie de pedernal fabrican utensilios cortantes para trabajar la madera.

Las mujeres no son tan grandes como los hombres, pero en cambio son más gruesas. Sus pechos colgantes tienen más de un pie de largo. Se pintan y visten de la misma manera que sus maridos, pero usan una piel delgada que les cubre sus partes naturales. Y aunque a nuestros ojos distaban enormemente de ser bellas, sin embargo sus maridos parecían muy celosos.”

Ultimo Cacique Tehuelche José Quilchamal (de la Reserva-“El Chalial” Provincia de Chubut, Argentina. descendiente directo
del Cacique Manuel Quilchamal. Sus obvios rasgos de raza blanca huelgan mayores explicaciones.

El Genocidio Tehuelche a manos de los Mapuche o Araucanos

Los Mapuche también llamados Araucanos, ejercieron sobre los Tehuelches un genocidio sistemático, a lo que posteriormente se agregó la “cacería” más o menos sistemática a la que los sometieron los estancieros ingleses y argentinos de la Patagonia

La expansión del Pueblo Mapuche (“Gente (che) de la Tierra (mapu)), pueblo guerrero por excelencia, originario del Sur de Chile, que cruzó la Cordillera y se expandió sobre la Patagonia y la Pampa, entre 1810 y 1820, dio origen a la resistencia de los Tehuelches ante el invasor.

Tuvo lugar entonces una sangrienta guerra de exterminio, llamada de “Chotel Caique”, entre Mapuches y Tehuelches, que fue ganada por los Mapuche.

Los combates se sucedieron en Chubut entre 1810 y 1830 en Piedra Shótel, Barrancas Blancas y Languiñeo, en la que los mapuche se impusieron sobre los tehuelche.

La Guerra de Exterminio (Genocidio) de los Mapuche sobre los Tehuelche

 

Guerra que hoy en día, las Organizaciones Activistas de los Derechos Mapuche, se empeñan en ocultar, disfrazándola con la frase “enfrentamiento intestino”, como si en realidad Mapuches y Tehuelches hubieran sido de la misma raza. El hecho concreto que dicha guerra fue el comienzo del fin para los Tehuelche sobrevivientes que comenzaron a mestizarse con los vencedores de la avasallante cultura Mapuche.

Tal es la realidad del genocidio que hicieron los Mapuche con los Tehuelche y no las historias románticas y edulcoradas que nos hacen creer.

Luego, el exterminio de los Tehuelche, siguió de manos de los estancieros de finales del Siglo IX y principios del XX, que lo mismo que con los Onas pusieron precio por los miembros humanos (orejas de niños, senos de mujeres y testículos dehombres).

Otro caso Típico es el Cacique Tehuelche Inacayal (1833-1888) Fue uno de los últimos en resistir, al mando de 3.000 hombres, la llamada Conquista del Desierto del Ejército del General Julio Argentino Roca. Al ser tomado prisionero,  fue alojado en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata por su antiguo amigo Florentino Ameghino (encomendado como si fuera una mascota)  y murió allí en extrañas circunstancias que hacen sospechar un posible asesinato. Sus rasgos, naríz aguileña, mandíbula cuadrada, ojos claros, denotan su origen blanco

Cacique Tehuelche Quichamal y su familia en 1896

Como ya dijinos, algunos de los que quedaron se mestizaron con los Mapuche, los argentinos y los galeses de la Patagonia y otras etnias. Otros sobrevivieron aún hasta la actualidad conservando las características de blancos, como hemos visto en los ejemplos. Pero es también importante aclarar que entre los Mapuches, hubo influencia de gente de raza blanca precolombina, que se manifiesta en sus simbolismos culturales como el Kultrum (tambor sagrado), que no es más que un símbolo indoeuropeo, encontrado en las Cerámicas Griegas del Período Geométrico (900 a.C ).

Tehuelche anciano con barba, bigote, ojos claros y cabello ondulado.

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Rafael Capipe, el último de los tehuelche. El deceso se produjo en Río Gallegos, Argentina, el 18 de julio de 2016 . Claramente su perfil racial no tiene nada que ver con el de un mapuche. Su perfil racial es próximo a Comechingones, Huarpes y Charrúas, todas razas de Indios blancos emparentados entre si, que se destacan por su mentones y narices prominentes, sus ojos pequeños y orejas grandes.

Perfil desconocido de un Indio Blanco Huarpe de la Provincia de Mendoza, publicado en 1911.

 

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Cacique “Mapuche” y Lonko (Jefe de Guerra) Pincén De piel blanca, contextura atlética y robusta, con su metro ochenta de altura (altura imposible para un amerindio), Vicente Pincén se destacaba por sobre las siluetas de los demás indígenas. Otro claro ejemplo de la presencia de blancos.

El caso Mapuche es exactamente al revés del  Tehuelche:

1) Los Mapuche son amerindios que recibieron aportes y se mestizaron con Indios Blancos precolombinos como los Huiliches y los Huárpes

Cacique mapuche. En realidad fue un Lonco (Jefe Guerrero Mapuche), observe sus amplios bigotes que denotan mestizaje. 

Cacique Mapuche con sus dos esposas. Observe bien los rasgos del hombre, no son de amerindio puro

Cacique Mapuche Namuncurá y sus hijos (a su derecha el famoso Beato Ceferino Namuncurá). Fue nombrado Coronel del Ejéricto Argentino por sus importantísimas contribuciones en la
Campaña al Desierto (Patagonia) del General Roca. Fue un Mapuche puro de raza, al igual que sus hijos.

Beatriz Pichi Malen. Cantante Mapuche, pura, tataranieta del Cacique Coliqueo

Olga Curipan. Mujer de la Nobleza Mapuche (pura) lo cual se evidencia por la riqueza de su vestimenta y sus  joyas.

 

2) Los Tehuelches son Blancos Precolombinos que recibieron mestizaje amerindio con los mapuche, como se ve en estos ejemplos.

 

 

Sentados 4 amerindios. 2 Mujeres mapuches (con su atuendo típico) y dos tehuelches.- atrás colonos europeos de la Patagonia.

El tercero desde la izquierda, es claramente un hombre de raza blanca, al igual que su hijo en brazos.

 

Mujeres Tehuelches mestizas de Mapuches, tomadas de “sirvientas” (literalmente esclavizadas) por los terratenientes ingleses y argentinos de la Patagonia – 1920 con complicidad gubernamental

Cacique Tehuelche Copacho. Mestizo de Tehuelche y Mapuche

 

Tehuelches Mestizos. El de la derecha tiene rasgos netamente indoeuropeos. Los otros dos muestran mestizaje con Mapuche. El de la izquierda presenta barba tupida y bigotes

La Ironía Mapuche: Símbolo Indoeuropeo del período Geométrico Griego en América Precolombina en El Kultrum y en la Bandera Mapuche

 

Simbología indoeuropea en la Bandera Mapuche.

Presente en la bandera actual de la etnia Mapuche (Araucana), resulta hilarante e irónico porque ostenta un Símbolo de pueblos de raza blanca, indoeuropea, como el éste símbolo griego del Período Geométrico, que se encuentra en el Museo de Athenas. EL símbolo que está en la Bandera Mapuche fue tomado de su Kultrum (tambor ritual) como símbolo de oposición y reclamo al blanco en Argentina y Chile.

Breves Historias de Algunos Caciques Tehuelches

 

Historia de Juan Sacamata

El territorio original de la tribu del cacique tehuelche septentrional Juan Sacamata correspondía a los valles de Tecka y Genoa (actuales localidades de Gobernador Costa y José de San Martín), en el centro oeste del Chubut.

Su tribu fue una de las que más frecuento la colonia galesa del valle inferior del río Chubut (actuales Gaiman, Trelew, Rawson) desde los tiempos en que los regía el padre de Juan Sacamata. El trato de los tehuelches con los galeses se caracterizó por ser fue cordial y amistoso. Algunas versiones dan cuenta que durante la campaña militar de la Conquista del Desierto, el cacique Juan Sacamata se mantuvo al margen de los combates, pero otras versiones testimonian que colaboró con las tropas y gente de su tribu combatió contra las tribus de Inacayal y Foyel en los combates de Apeleg (1883) y Genoa (1884).

Uno de los hermanos del cacique murió en el combate de Apeleg.Cuando los valles de Tecka y Genoa fueron ocupados por los blancos a principios del siglo XX y en el Genoa se creó Colonia San Martín en 1895 (la tercera de Chubut), se mudó con su gente al territorio comprendido por el valle de Genoa al norte y el curso superior del río Senguer al sur. En 1906 el Gobierno Nacional, en reconocimiento a su colaboración, le otorgó cuatro leguas al norte del lago Musters, en el valle de Sarmiento, pero nunca las ocupó. En 1925 se creó la reserva de Payagniyeo (5 kilómetros al norte del actual pueblo de Alto Río Senguer) y Juan Sacamata fue designado su cacique.

Al momento de su designación, Sacamata vivía en la pobreza más extrema y sin gente bajo su mando. La reserva de Payagniyeo determinó que su tribu volviera a existir. Sacamata falleció con más de 90 años de edad. Lo sucedió su hijo Venancio. La reserva Sacamata o Payagniyeo fue creada con cuatro leguas de extensión, en la sierra del mismo nombre, pero en 1941 le fueron quitadas dos leguas para otorgárselas a un colono. Ciriano Chaquila fue el tercero y último cacique de la reserva.

Tres blancos, que solicitaron permiso para pasar el invierno en la reserva, se establecieron con ganado, erigieron viviendas y luego solicitaron el otorgamiento de la tierra que se apropiaron. Cuando Chaquila falleció, fue rematada la superficie de la reserva que aún no había sido usurpada. Desde entonces, los pocos tehuelches que aún residían en la reserva, ya ancianos, pasaron a desempeñarse como peones de los nuevos propietarios. En la actualidad la reserva no existe.
Juan Sacamata y la reserva Payagniyeo

 

Historia de Juan Kánkel

La tribu de tehuelches meridionales de Juan Kánkel era originaria de la cuenca del río Deseado, al norte de Santa Cruz. Una pelea con una tribu vecina los obligó a internarse en Chubut. Desde entonces se movilizaron entre las inmediaciones del lago Fontana, en la cordillera de Los Andes, yla colonia galesa del valle inferior del río Chubut. Juan estudió en los colegios la colonia galesa, donde aprendió a hablar el idioma galés.

En la década de 1890 se movilizaba con su gente a lo largo del curso alto y medio del río Senguer, en los valles de cordilleranos de los actuales Chalía, Lago Blanco, Valle Huemules y Alto Simpsom (Chile). Actuó como guía de numerosos exploradores y viajeros, entre ellos el Perito Francisco Moreno, el italiano Francisco Pietrobelli (fundador de Sarmiento y Comodoro Rivadavia), Ap Iwan (in ingeniero galés que murió asesinado por los pistoleros nortamericanos Evans y Wilson y muchos otros. En sus crónicas, todos aquellos que lo conocieron lo pintaron como un hombre de gran inteligencia, buen humor, buenos modales y una muy interesante conversación.

En cambio, cuando bebía alcohol, se tornaba peleador, altanero y molesto. Se podría afirmar que Kánkel era un hombre culto, ya que hablaba cuatro idiomas: español, tehuelche meridional, mapuche y galés. Por su conocimiento del idioma galés, fue recordado con admiración por Sir Thomas Holdich, el árbitro designado por la Corona de Inglaterra para la delimitación del límite fronterizo con Chile. Aunque en 1902 se estableció en un lote de Colonia Ensanche Sarmiento, mantuvo vivas sus costumbres ancestrales, como la de participar de camarucos junto a las tribus tehuelches de Juan Sacamata y Juan Salpú.

Algunas versiones señalan que Kánkel falleció ahogado entre 1904 y 1906 al intentar cruzar el río Senguer en estado de ebriedad; otras versiones aseguran que uno de sus sobrinos fue detenido por su muerte. Nunca se supo dónde fue sepultado. En la actualidad algunos de sus descendientes aún residen en el lote de la ex Colonia.

Historia de Manuel Quilchamal y la reserva tehuelche del Chalía

Manuel Quilchamal descendía por vía paterna de uno de los últimos grandes caciques tehuelches de la parcialidad cordillerana de los septentrionales. Sus ancestros participaron de los combates que se sucedieron en Chubut entre 1810 y 1830 en Piedra Shótel, Barrancas Blancas y Languiñeo, en el que los mapuches se impusieron sobre la confederación tehuelche.

Su abuelo fue tomado cautivo y conducido a las tolderías de los mapuche en el Nahuel Huapi. Recién adulto pudo regresar a sus tierras, en el centro oeste de Chubut; donde se reencontró con su gente y fue consagrado cacique. Durante su adolescencia, Manuel Quilchamal fue obligado a integrar un escuadrón de 70 indígenas que durante la conquista del desierto pelearon del lado del ejército. Siempre se creyó que en 1883 participó del combate de Apeleg; pero en realidad lo hizo en el de La Vanguardia, en enero de 1884, en inmediaciones del nacimiento del río Senguer.

Durante el combate fue herido y, cuando estaba por ser ultimado por otro tehuelche, se quitó el capote militar y fue reconocido, lo que le salvó la vida. Aprovechó la ocasión para unirse a su gente y huir hacia el sur.

Desde entonces retomó el mando de su tribu y, entre 1884 y 1916 hicieron suyos los valles del río Mayo, el curso del río Guenguel (afluente del río Mayo que nace en el norte de Santa Cruz) y las
inmediaciones de la región donde hoy se erige la ciudad chilena de Coyhaique. Su tribu estaba conformada por tehuelches septentrionales y meridionales. Por vía materna descendía del famoso cacique Orkeke.

En 1916, por gestión de Clemente Onelli, explorador y director del Zoológico de Buenos Aires, el Gobierno Nacional le concedió a él y su tribu 60.000 hectáreas (24 leguas) en el valle del Chalía. Desde esa fecha comandó a más de 100 personas, unas 24 familias. Fue el último gran cacique con mando efectivo en el Chubut. La tribu también fue una de las últimas que ingresó pura al siglo XX en su cultura material y espiritual.A lo largo del tiempo, fue incesante la presión de los blancos vecinos por apropiarse de la tierra de la reserva, lo que les ocasionó que de ser los ganaderos más poderosos de la región, pasaron a ser los más pobres. Les quitaron valles y aguadas, las mejores tierras para pastoreo. Poco tiempo antes de fallecer, la cadena comercial Lahusen le expropió la totalidad de su ganado. Manuel Quilchamal falleció en 1945, a los 87 años de edad.

Historia de Juan Salpú

Fue un cacique tehuelche de la parcialidad septentrional. Durante La Conquista del Desierto se alió a las tribus de Saihueque, Inacayal y Foyel para combatir a las tropas del ejército argentino. Algunos de sus guerreros fueron los que perpetraron el hoy famoso asesinato de tres galeses, en el sitio que desde entonces pasó a denominarse Valle de Los Mártires, en Chubut.En 1897, en el valle del Genoa, junto con una indígena brujo llamado Cayupil, organizó un levantamiento que pronto fue descubierto por las autoridades.

Fue apresado y remitido a Buenos Aires, pero al mes ya estaba de regreso. Desde entonces unió a la gente de su tribu con la su pariente Juan Sacamata. Entre 1890 y 1900 residieron en
lo que era la estancia Nueva Lubecka, situada entre el curso superior del río Senguer y el valle del Genoa. Juan Salpú acabó sus días en la reserva indígena de Pastos Blancos.

Historia del Cacique Gabriel Rafael Maniqueque

El cacique tehuelche pertenecía a la parcialidad cordillerana de los septentrionales (entre el sur de Neuquen y el curso superior del río Senguer), pero la gente de su tribu estaba mestizada con blancos y tehuelches meridionales. Maniqueque se unió con dos mujeres, una tehuelche meridional (Aoni Kénk) y una blanca llamada Josefa Derry. En 1890 se estableció en el paraje Choiquenilahue (“paso del avestruz” . Paraje de unos diez kilómetros comprendido en el valle donde confluyen los arroyos Apeleg y Genoa por el norte y el arroyo Genoa y el río Senguer por el sur).

Una de sus hijas, Teresa, se unió con Eduardo Botello; un ornitólogo correntino que entre 1888 y 1890 exploró el suroeste del Chubut por mandato del Perito Francisco Moreno. Botello fue uno de los cuatro primeros colonos del sur del Chubut y sus exploraciones en la actualidad aún resultan desconocidas para la historia.

En 1896 el Perito Moreno encontró los toldos de Maniqueque en un paraje denominado El Cantao (Kantausch Kaike).
En 1902 el cacique se estableció junto a Eduardo Botello en el límite norte de la entonces recién creada Colonia Ensanche Sarmiento, en el lote 300. En un lote vecino residía otra de sus hijas, quien también se caso con un hombre blanco.

Eduardo Botello falleció en 1908, y desde entonces el cacique se hizo cargo de la crianza de sus nietos; a los que les inculcó los valores y forma de vida tehuelche. Como Maniqueque siempre se
resistió a aprender a hablar “en cristiano”, se comunicaba con sus nietos por medio de un interlocutor. El cacique falleció a principios de la década del `20. Sus hijos varones no dejaron descendencia, y las hijas mujeres se unieron con hombres blancos de origen alemán y español. El apellido
Maniqueque se extinguió.

Historia de  María “La Grande” Reina Tehuelche

“El gran jefe tehuelche arribó… una mujer que, acompañada por más de mil indios, lo invitó a negociar y conocer los derechos que su pueblo tenía sobre ese territorio”.

“María Grande”, conocida como “María Vieja”o “La Reina”, refleja un claro rol de jefatura de grupos que tenían una organización social cacical. Eran seminómadas que habían establecido redes comerciales con los loberos y con el establecimiento de Carmen de Patagones.

La mayoría de los pescadores que cruzaban el estrecho, intentaban comunicarse con María en busca de carne de guanaco para sus tripulaciones. La autoridad de esta cacica, que comandaba a los indios radicados en la vecindad de Bahía Gregorio en la costa norte del estrecho y cuya movilidad se extendía desde el Río Negro al Estrecho de Magallanes, era respetada
por su gente a lo largo de todo ese territorio.

En 1792 el teniente Juan José Elizalde desembarcó en Santa Cruz encontrándose con el cacique tehuelche Vicente, su mujer Cogocha que oficiaba de traductora, y su hija a quien llamaron Mariquita. Ésta es la primera referencia sobre María que confirma que era hija de un cacique. En 1820 James Weddell conoció a María mientras viajaba cazando focas. Creyó que María era mestiza
y asegura que era una gran oradora que apaciguaba los ánimos de sus guerreros, e inmediatamente la identificó como líder de los Tehuelche.

Luís Vernet conoció a María en Península Valdés en el año 1823, cuando recaló en puerto San José para cazar caballos salvajes. Se enteró que los indios pensaban arrasar el campamento apenas llegara su cacique principal. Cuando “el gran jefe tehuelche” arribó, pudo ver que se trataba de una mujer. Argumentó que los caballos eran de su propiedad porque se criaban en el territorio
que ellos ocupaban y los obligó a pactar, siendo necesario entregar bienes a cambio de ganado. Fue entonces cuando la llamó “María Grande” en alusión a la emperatriz prusiana. Más tarde, en 1831, siendo gobernador de las Islas Malvinas, recibió a ella y a su comitiva, con todos los honores de un gran jefe.

La guarida de María eran unos quince toldos, el suyo estaba ubicado en el centro y uno más pequeño se utilizaba de depósito. Reiteradas veces el capitán King recurrió a ella para conseguir carne fresca para frenar el escorbuto y las enfermedades intestinales de su tripulación. Tenía muchos refugiados en sus tolderías, desertores de buques loberos o prófugos de la justicia, algunos fueron
sus protegidos y otros sus enemigos. William Arms y Tutis Coan, dos misioneros que permanecieron desde el 14 de noviembre de 1833 hasta el 25 de enero de 1834 en la Bahía de San Gregorio, se vincularon con María cuando intentaban realizar un viaje hacia Chile, pues ya la identificaban como la representante de su pueblo.

Se ha señalado el año 1841 como el año de la muerte de María. Otras leyendas, no muy precisas, sostienen que falleció alrededor de 1848, pero es muy posible que su desaparición fuera anterior al asalto del bergantín inglés Avón, ocurrido en Puerto Santa Cruz en 1847. Estas leyendas relatan que, a la muerte de María grandes fogatas fueron encendidas a lo largo de la costa, sus mantas,
su quillango de piel de zorrino, sus arreos, todas sus pertenencias fueron quemadas.

En tiempos y sociedades en los que el mandato masculino, muy pocas veces era discutido, “María” logró ejercer el rol de jefe de la parcialidad tehuelche, enfrentando con toda hidalguía, el contacto con el hombre blanco, sea este comercial o bélico. En contexto actuales, donde todavía se pone en juego el status de la mujer, bien vale la pena un homenaje para semejante persona.

Autora de las Historias de Caciques: Josefina Ferrer
Fuente: Trabajo de investigación de Liliana Eva Videla

 

Autor: Alejandro Vega Ossorio

JEMG de la Orden del Cetro

 

 

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